
Volvemos
a los orígenes. La naturaleza impone siempre sus triunfos.
Desde 1646 el Balneario de Panticosa es un triunfo de
la Naturaleza. Generaciones y generaciones han encontrado
aquí el lugar más natural para su descanso y el reparo
de su salud. Enclavado en una espléndida pradera de
1636 metros de altitud, con el decorado de fondo de
magníficas rocas graníticas que se elevan hasta el cielo,
el Balneario de Panticosa goza de unas condiciones naturales
que lo hacen único en España.
Cinco
manantiales diferentes de aguas nitrogenadas, oligometálicas
y sulfurosas convierten al Balneario en todo un manantial
de salud. Son aguas fuertemente hipertermales y débilmente
sulfhídricas, especialmente indicadas para el tratamiento
de afecciones hepaticas, renales, digestivas, respiratorias,
reúmaticas, nerviosas de obesidad y piel.
En
el invierno su espléndida pradera se convierte en una
agradable pista de esquí de fondo rodeada por la inmensidad
del paisaje y que hace las delicias de los amantes de
este deporte.