Quehaceres,
como la ganadería, el pastoreo y la agricultura, se combinan,
hoy día, en el Valle, con la atención al turista. También
la elaboración de quesos artesanos, se realiza todavía, de
los que son nombrados los "Quesos artesanos de Angelita",
en el pueblo de Sandiniés.
Otro
atractivo para el visitante, lo constituyen las fiestas patronales
de los pueblos. Durante el verano, verbenas y fiestas se van
encadenando, recorriendo todos los pueblos del Valle.
También
la gastronomía es parte importante de la cultura del Valle.
La cocina es elemental y sobria, mezclándose la cocina de
montaña y la tradicional aragonesa, con un toque propio de
la zona. Puede probar, por ejemplo: Las migas con uva y tomate,
el pastel de setas, las patatas encebolladas, espárragos montañeses,
los jarretes guisados, bacalao ajoarriero, carne a la brasa,
los postres lácteos caseros y el melocotón con vino viejo
"Sopetas".